Archive for category Literatura
D|escritos
Publicado por Bairam en Literatura el 2 mayo, 2006
Ensual (Axis Mundi)
Publicado por Bairam en Literatura el 24 abril, 2006
Una despedida
Publicado por Bairam en Literatura el 29 septiembre, 2005
Lazo mortal
Publicado por Bairam en Literatura el 30 junio, 2005
La Divina Comedia
Publicado por Bairam en Literatura el 11 junio, 2005
– Maestro – dije -, aquellos que veo acercarse a nosotros no me parecen personas; ni sé que pueden ser, pues mi vista se hace inútil al contemplarlos.
- La grave condición de sus dolores – me contestó el poeta – los encorva e inclina a tierra, según antes vieron mis ojos. Pero mira atentamente allí y distingue con la vista a aquel que viene bajo aquellas piedras; ahora puedes ver claramente cómo se golpean todos el pecho.
El Purgatorio – Canto X
Hispania
Publicado por Bairam en Literatura el 10 junio, 2005
Esto se comentaba de nuestro hermoso país hace 2.000 años, su autor Marco Valerio Marcial un romano nacido en Bilbilis (Calatayud). ¿Y Que nos queda?. ¿Que hemos hecho?.
“Escribo a Liciniano, desde Hispania. No podemos dejar de hablar del varón de la raza celtíbera, ni de la alabanza a nuestra Hispania. ¡Oh Liciniano! Verás, la alta Bilbilis, noble por sus caballos y armas, y al viejo Moncayo con sus nieves como canas, y al sagrado monte Vadaverón que tiene muchas quebradas.
También el agradable bosque del delicado Broterdo, que hace las delicias de la feliz Pomona. Nadarás en la calma del Congedo y en los lagos de las Ninfas, para quienes obligarás tu cuerpo indolente en el pequeño río Jalón, que templa el hierro con su agua tan fría. Te gustará que haya animales mientras comes en las Vobercas; hendirás las tranquilas aguas del sereno Tajo, protegido por las sombras de los árboles, y aplacarás tu sed en la fuente cuyas divinidades protectoras son Darcenna y Nuta, con sus caudales que proceden de las nieves.
Pero cuando se presente diciembre con sus fríos y nieblas, podrás irte a descansar a las costas de Tarragona y de la Laletania. Allí podrás cazar y matar los gamos que han quedado prendidos en las finas redes, y los jabalíes, y con el caballo podrás coger a las astutas liebres, pero dejarás los ciervos para los campesinos. Cuando te sientes para comer en el bosque tendrás como compañeros alrededor del fuego al muchacho casi salvaje, llamarás al cazador y vendrá a hacerte compañía.
Aquí nadie tiene toga, ni pieles con el distintivo de la media luna propio de los senadores, ni ropas teñidas de púrpura. No tenemos ninguna de las obligaciones que tiene la gente en Roma, con los clientes quejicas, ni con los mandatos de las viudas. No hay condenado que nos haga perder el sueño, sino que dormirás a pierna suelta toda la mañana.
Que otro merezca la grande y poco saludable sabiduría: compadécete tú de los que se creen felices y disfruta del auténtico y sencillo gozo, mientras tu amigo Sura es alabado. La vida no pide de una manera desvergonzada lo que le falta. Con la fama ya tiene bastante”.
Marco Valerio Marcial “Epigramas” 1.49






